DEBATES EN TORNO A LOS CONFLICTOS DEL GRUPO.

 

En ocasiones los grupos presentan conflictos en su funcionamiento, en otras, son los alumnos los que solicitan hablar de un determinado tema. En ambos casos y, en el momento en el que el tutor lo considere, puede utilizar estas orientaciones para dar respuesta a esas demandas o necesidades de su grupo.

 

Esta actividad puede tener esencialmente dos tipos de desarrollo, uno más espontáneo, inmediato y menos dirigido, más adecuado a las demandas de los alumnos, y un segundo, más idóneo para situaciones detectadas por el tutor, en ese caso se busca conocer mejor al alumnado con unos cuestionarios previos para poderlo aconsejar de forma más adecuada.

 

El primero, a grandes rasgos consistiría en: 1. fase de exposición libre del tema por los alumnos (sin posibilidad de crítica o análisis), 2. valoraciones y comentarios respetuosos, 3. elaboración de propuestas y alternativas, 4. formulación de un compromiso de colaboración.

 

El segundo, dado que es más complejo, se explica a continuación. Los pasos de este modelo pueden ser utilizados, adaptándolos, al primer modelo.

 

* OBJETIVOS:

  • · Contribuir al proceso de diagnóstico y estudio de la situación inicial del grupo – clase y a determinar las conductas que en el grupo requieren de una intervención.
  • · Hacer tomar al grupo conciencia de sus necesidades, conflictos e intereses.
  • · Promover una actividad de reflexión con el fin de conseguir en ellos un compromiso de actuación tendente a mejorar la situación de partida.
  • · Facilitar la formación de los alumnos en procesos de reflexión, toma de compromisos y crecimiento personal de su responsabilidad ante el grupo.

 

 

* MATERIALES PARA PROMOVER LA REFLEXIÓN DEL GRUPO:

Papel y lápiz y algunos de los cuestionarios: "Nuestra clase piensa así”, “Cuestionario sobre el funcionamiento del grupo - clase”, “Mi vida en la clase en el día de ayer”.

 

 

* PROCESO DE REALIZACIÓN:

Paso previo. Brevemente se motiva a los alumnos para la realización de la actividad, explicándoles el objeto de la misma “conocer mejor sus opiniones y sentimientos para intentar llegar a acuerdos de colaboración para mejorar nuestra convivencia y rendimiento”. Aclararles, además, que los datos que se obtengan serán tratados de forma confidencial y que con ellos sólo se pretende conocerles mejor. En ningún caso se buscará identificar a un alumno a través de su cuestionario, nunca se utilizarán los datos recogidos en contra o a favor de un alumno particular, se trata de recoger una impresión general del curso. Primera sesión. Se les explica el objeto de los cuestionarios elegidos, se reparten y se deja tiempo para contestarlos, recogiéndose a continuación.

 

Posteriormente los alumnos deberán contestar individualmente a las preguntas indicadas en el recuadro posterior, pasados unos minutos se organiza la clase en grupos, cada grupo deberá escribir en un folio una síntesis consensuada entre las respuestas individuales.

 

Recordarles que no han de poner nombres en el folio de síntesis Al final de la clase el profesor deberá recoger las aportaciones de los grupos, como medio de completar la información de los cuestionarios.

 

1. ¿Cómo os gustaría que funcionará la clase?

2. ¿Cuáles son las dificultades y problemas de nuestra clase?

3. ¿Qué podríamos hacer para mejorar nuestro trabajo y rendimiento?

4. ¿Qué estáis dispuestos a hacer vosotros personalmente?

Si queda tiempo se puede iniciar un debate abierto con ellas.

Segunda sesión. Se realiza el vaciado de los cuestionarios utilizados en la pizarra y se comentan sus resultados, procurando evitar que se identifique a la persona que ha contestado.

Aprovechando las propuestas del alumnado realizar un debate para hacerles tomar conciencia de sus dificultades de relación y de trabajo, y de algunas posibles alternativas de solución. Si fuera posible es aconsejable intentar llegar a un compromiso de colaboración.

Para conseguir ese compromiso se puede seguir la siguiente estrategia: Se forman parejas de alumnos que durante cinco minutos registrarán en un folio todas las propuestas que se les ocurren para conseguir una mejora en el grupo. Después de unos minutos cada tres parejas formarán un subgrupo de seis alumnos que tratará de consensuar una propuesta común entre las aportadas. Los subgrupos de seis nombrarán un portavoz. Todos los portavoces se sentarán en un círculo en el centro de la clase e intentarán llegar a un consenso entre ellos. La tarea en este caso será consensuar una propuesta común. El resto de los alumnos se situarán detrás de sus portavoces y, si quieren intervenir, sólo lo podrán hacer por medio de una hoja escrita que pasen a su portavoz, sin que puedan hablar.

 

Se terminará escribiendo en la pizarra y en una hoja las conclusiones del grupo. Por último pedid a los alumnos que en una hoja escriban individualmente su compromiso. Recogedlas y conservadlas para poder utilizarlas posteriormente como instrumento de seguimiento personal de los alumnos.

 

NOELIA VEIGA GARCÍA